lunes, 23 de agosto de 2010

La excepción a la regla

En el país en el que todo, todo, todo viene en porciones más grandes, los sobres de azúcar son más pequeños. En Argentina, todos sabemos (!) que un sobre de azúcar contiene 6,25 gramos de dulzura (invito a los escépticos a leer cuidadosamente uno). En Estados Unidos, en cambio, no hay una medida estandarizada, con lo cual no sé con seguridad cuánto azúcar hay en cada sobre. Sin embargo, el tamaño más común es el de la foto, que por lo que pude averiguar contiene 4,2 gramos (1 teaspoon) de azúcar. Según este sitio, un sobre de azúcar en un McDonald´s contiene 4 gramos.

domingo, 15 de agosto de 2010

El 1 a 1

Uno de los símbolos estadounidenses en el mundo es el billete de un dólar. El color verde, la cara de Washington y la inscripción "In God We Trust". Sin embargo, el gobierno ha intentado reemplazarlo por una moneda y ha fracasado miserablemente. ¿El motivo? La moneda dura mucho más, de manera que acuñar monedas resulta mucho más barato en el largo plazo que imprimir el billete. Dicen que se ahorrarían $500 millones por año.

Sin embargo, la campaña, que incluyó publicidades en la vía pública (les debo la foto), no logró cambiar los usos de la gente, sea por cuestiones prácticas, por preservar la tradición o por mera costumbre. En Argentina, en cambio, pasamos rápidamente del billete de un peso a la moneda de un peso. Pero claro, estamos acostumbrados a cambiar de moneda como de ropa interior.

El granero del mundo

En el norte del estado de Virginia, se conserva Mount Vernon, la antigua casa del Gral. George Washington, como un museo que muchas personas visitan cada día. Buena parte del museo se dedica a la vida cotidiana de Washington y sus actividades económicas que giraban en torno a la producción primaria. Entre los muchos carteles que ilustran las ideas de Washington, se encuentra el de la foto de aquí abajo.

En la visión de Washington, se hallaba la esperanza de que los Estados Unidos fueran el granero del mundo. Aun poniéndola en el contexto de la segunda mitad del siglo XVIII, esta parece una apreciación algo atrasada dado que la revolución industrial ya estaba gestándose. De todas formas y más allá de haber desarrollado la producción primaria, Estados Unidos progresó para convertirse en una potencia económica mundial aprovechando las oportunidades que le brindó la historia. Por el contrario, no es difícil encontrar a alguien que aun hoy hable de Argentina como el granero del mundo. No es que esto explique las diferencias entre Argentina y Estados Unidos pero sí me parece ilustrativo a la hora de comparar ambas historias.

jueves, 12 de agosto de 2010

Cuando los incentivos funcionan

Tanto en Washington DC como en Virginia, hay varias iniciativas para reciclar, conservar energía y reducir la contaminación y la cantidad de desechos que se generan. Un ejemplo es que Washington DC cobra un impuesto de 5 centavos por cada bolsa de politeileno que el consumidor recibe en un negocio. En el estado de Virginia, donde vivo, tal cargo no existe.

Ayer fui a CVS (digamos que es un Farmacity con todavía más cosas que no son de farmacia) y compré un six-pack de cervezas y una bolsa de pretzels y esto es lo que me llevé a casa:

De más está decir que si hubiese realizado la misma compra en un CVS del Distrito de Columbia, habría rechazado las bolsas; puedo transportar perfectamente esos dos productos en mis manos. o bien salir de mi casa con una bolsa reutilizable. La cajera, en lugar de preguntarme si quería las bolsas (cosa que todos los cajeros en DC hacen antes de cobrártelas) embolsó mecánicamente mi mercancía en las garras del polímero no biodegradable y me dio las gracias para luego continuar con un robótico "next customer please".

La moraleja es que puede ser muy importante concientizar e informar a la gente pero para cambiar la conducta hay que usar la economía. Por tal motivo, propongo cambiar el lema de la campaña: