martes, 27 de julio de 2010

Santos Telmos Batman!

Aprecien lo que cuesta una botella de San Telmo Torrontés en un restaurant de Georgetown: 30 verdes. En el supermercado vi un Trapiche a 9 dólares. El vino es una de las cosas que es relativamente mucho más cara aquí. Debería averiguar hasta qué punto, pero seguramente los impuestos tengan parte de la culpa.

Ray's Hell Burger, mi primera comida

Mi primera comida en los Estados Unidos fue en Ray's Hell Burger, ubicada en Arlington, VA. Esta típica casa de hamburguesas adquirió fama internacional cuando Obama fue a comer junto con el presidente ruso Dmirti Medvedev.



El pequeño local realmente rebalsaba de gente. En la pared, se mostraban orgullosos dos grandes mapas, uno del mundo y el otro de Estados Unidos, donde se marcaban con pins los lugares de origen de pasados clientes. Luego de cerciorarme de que Buenos Aires estuviera marcado (ya lo estaba, junto con Rosario y alguna localidad del Gran Buenos Aires), procedí a realizar mi pedido: una hamburgues Big Poppa (cubierta de pimienta y con queso azul), batatas fritas y agua. El tamaño de la hamburguesa me impidió terminarla pero fue una de las mejores que he probado, aunque comer algo picante probablemente no haya sido la mejor idea cuando la temperatura superaba los 35ºC.

Algunas cosas más llamaron mi atención. Primero, la existencia de un cajero automático adentro del local, siendo que no estábamos en una gran tienda sino en un pequeño local de comida. Segundo, como en otros lugares pero a diferencia de Argentina, en cualquier local de comida el agua es gratis. No la embotellada por supuesto, pero siempre se ofrece agua corriente con hielo a los clientes. En lugares con más servicio los meseros reciben a los clientes con un vaso de agua con hielo y en lugares pequeños o de comida rápida siempre hay un dispenser disponible. Tercero, a pesar del desprecio de los estadounidenses hacia la mayonesa, ausente en la mesa, se ofrece una interesante variedad de aderezos: ketchup, catsup (el segundo tenía más textura y era más dulce), dos tipos de mostaza, salsa barbacoa, steak sauce y tal vez alguna otra. Cuarto y relacionado al anterior, aquí la mostaza picante sí es picante.

Bon voyage

El jueves pasado llegué a Ezeiza para tomar mi vuelo de United. Llegué a la terminal unas 3 horas antes de la partida y pasé sin sobresaltos por todas las etapas de control hasta la puerta de salida del vuelo. Allí pasé mi único sobresalto puesto que en el check-in no me habían asignado un asiento y me dijeron que me lo darían directamente en la puerta. Sin embargo, una vez allí, no faltó la sucesión de gente que tenía una razón para quejarse y demorar la tarea del personal. Así, era imposible no preocuparse de que en algún momento comunicaran que debido a su política de vender, vender y vender, el vuelo había sido sobrevendido. Pero el joven empleado de United había asegurado que había lugar y cumplió con su palabra. Quince minutos antes del despegue me asignaron un asiento del lado de la ventana y como no hay mal que por bien no venga, al embarcar sobre la hora, el último control de seguridad fue bastante más expeditivo que con quienes embarcaron primero. El vuelo no tuvo sobresaltos y más allá de mi incapacidad de conciliar el sueño a bordo de cualquier medio de transporte, fue placentero. El amanecer del viernes me encontró contemplando las costas de Florida y una hora y media más tarde, mientras me preguntaba cómo los estadounidenses andaban en esos autos tan chiquititos, el Boeing 767 aterrizaba suavemente en Dulles.

You're welcome

Hola a todos. Este blog está pensado más que nada para que lo lean quienes me conocen y lo he creado para contarles mis experiencias viviendo en los Estados Unidos. No pretendo escribir un diario que cuente en forma detallada mi vida aquí, ni siquiera seguir un orden cronológico sino simplemente contar aquellos hechos de la vida y la cultura aquí que me resulten lo suficientemente curiosos o interesantes. La Voluntad Tarada va a seguir existiendo aunque probablemente con publicaciones menos frecuentes pero me pareció apropiado dedicar a esto un nuevo blog. Así que los invito a suscribirse de la manera que les resulte más cómoda.

A quienes les resulte extraño el título del blog, viene de este libro. Supongo que la influencia arltiana estará presente en todo lo que escriba, aunque más no sea en el título. Y el encabezado es de esta genial película.

Ah, sé que el diseño es horrible pero voy a trabajar en mejorarlo.